Viajes a Lugo ofertas bajo coste

La provincia de Lugo, a pesar de contar con una gran riqueza natural y cultural, es todavía una gran desconocida para el turismo. Las ofertas de viajes de bajo coste te permitirán conocer esta bella tierra. Lugo es la provincia más oriental de Galicia siendo frontera natural con la meseta castellana. Al norte encontramos las comarcas marítimas bañadas por las bravas aguas del Mar Cantábrico, mientras que en el interior se encuentran las zonas montañosas de Os Ancares y O Courel, y junto al río Miño, ya en tierras más bajas, está la capital que presta su nombre a la provincia. Esta región posee unas características muy singulares gracias a las cuales podremos disfrutar de la belleza que nos ofrece en muy diversas formas la Naturaleza, convirtiendo este lugar en idóneo para el desarrollo del turismo rural. Teniendo en cuenta además que la provincia es la puerta de entrada del Camino de Santiago en Galicia, fácilmente se entenderá la existencia de una gran cantidad de alojamientos rurales orientados a este tipo de turista así como a los peregrinos. De ahí el hecho que encontremos casas rurales, albergues, habitaciones o pequeños hoteles familiares en prácticamente cualquier población por pequeña que ésta sea.

Si iniciamos nuestro recorrido desde el norte, lo primero con lo que nos encontraremos será con A Mariña, la comarca costera de Lugo. En Ribadeo, la población más oriental, se encuentra la playa “As Catedrais” en la que podremos contemplar unos impresionantes arcos de roca tallados a los acantilados por la fuerza y la bravura del mar. Merece la pena visitar también el casco histórico de esta localidad en la que destacan la Torre de los Moreno, el Palacio Municipal o la Iglesia de Santa María del Campo. Antes de marchar, subiremos hasta el mirador de Santa Cruz desde donde tendremos las mejores vistas de la Ría de Ribadeo.
Alejándonos de la costa en dirección al interior, nos encontraremos con algunas poblaciones con interesantes monumentos que contemplar. En Lourenzá debemos visitar la Iglesia barroca del Monasterio de San Salvador y el Castillo de Tovar. Quizá en Mondoñedo, la siguiente localidad, nuestra parada sea algo más extensa con el fin de poder recorrer su casco histórico en el que encontraremos la Catedral y el Palacio Episcopal o el Seminario Conciliar, el edificio de mayores dimensiones de Mondoñedo.

Viajando hacia el sur nos acercamos a Lugo capital, rodeada por suaves y redondeadas montañas. A sus pies discurre el río Miño que con sus afluentes, promueven una naturaleza espléndida y frondosa junto a la ciudad. Ésta, con más de dos mil años de antigüedad, que en la actualidad cuenta con casi cien mil habitantes, nos ofrece gran número de monumentos y edificios históricos. De entre éstos, destaca por su llamativa presencia y conservación, la Muralla de origen romana, única en el mundo que se conserva íntegra. Encierra en su interior todo el casco antiguo de Lugo y que se puede recorrer totalmente su perímetro por su adarve, ofreciendo unas bonitas vistas de la ciudad.

LugoOtros monumentos de interés son su Catedral, de la que destaca la bellísima capilla de la Virgen de los Ojos Grandes de estilo barroco, la Iglesia de San Francisco o el complejo monumental de San Lázaro, antiguo hospital de leprosos. También encontraremos en distintos puntos de la ciudad numerosos vestigios romanos, además de la muralla, como puede ser la Casa de los Mosaicos en la que se han conservado con una extraordinaria calidad, unos excepcionales mosaicos que cubren el suelo de la gran sala y la antesala. No menos atractivo es el puente romano que cruza el río Miño, al que accederemos saliendo de la Muralla por la puerta Miñá y recorriendo la Calzada del Puente.


Nuestra siguiente etapa nos conducirá hasta las montañas situadas al este de la provincia. Allí encontraremos las comarcas de Os Ancares y de O Courel. Además de formar una frontera natural con Castilla y León, también son el punto en el que la climatología mediterránea se funde con la atlántica. Por este motivo, existe un alto grado de biodiversidad en estas sierras, permitiendo que encontremos especies correspondientes a cada uno de estos dos tipos climatológicos compartiendo un mismo espacio, lo que otorga a esta comarca un alto valor como reserva natural.


Pero no sólo disfrutaremos con las áreas naturales de esta parte de la provincia, sino también con sus pueblos salpicados de vestigios que nos muestran las huellas del paso de diferentes culturas que se han ido sucediendo a lo largo del tiempo. Una característica común a todos estos restos, es lo bien conservados que se encuentran y el haber permanecido sin que la mano del hombre apenas los haya alterado. Un ejemplo lo tenemos en las típicas pallozas de origen prerromano, posiblemente celta, que servían tanto de vivienda como de establo, pues los humanos compartían el espacio con las bestias para aprovechar el calor de éstos. Hasta hace pocos años, las pallozas todavía fueron usadas de ordinario por los habitantes de estas tierras. En Piornedo es donde encontraremos el conjunto de pallozas más famoso. Otras construcciones similares, pero destinadas para el almacén de las cosechas, que también se encuentran por la comarca son los hórreos.


En todas las localidades de estas Sierras de Ancares y de O Courel, se hallan un gran número de edificios y monumentos de gran valor artístico y cultural. Esto se debe a la enorme influencia que el Camino de Santiago ha tenido a lo largo de los siglos pasados, ya que por aquí, y en concreto por la población de O Cebreiro, es por donde entra el Camino en tierras gallegas. Desde toda Europa han ido viniendo los peregrinos en busca de la expiación de sus pecados en los años del Jubileo. Por ello, no es de extrañar que se encuentren tantas edificaciones religiosas y civiles representativas de distintas épocas. Serían de destacar, entre otros, el Monasterio Benedictino de Samos con su llamativa escalinata, el Castillo de Doiras en la población de Cervantes, o el conjunto histórico artístico del mencionado O Cebreiro.


Durante nuestra estancia en Lugo, descubriremos una tierra repleta de joyas culturales y naturales que nos sorprenderán completamente. Sea en la costa como en el interior podremos disfrutar de unas vacaciones tranquilas si lo que buscamos es escapar a las grandes concentraciones de los centros turísticos de las costas del levante y sur peninsular. A lo largo de nuestros recorridos tendremos la oportunidad de degustar la rica gastronomía de la tierra, desde los mariscos de Foz hasta el típico caldo gallego del interior, sin olvidar el rico queso de O Cebreiro. Todo ello, regado con un buen Ribeiro.