Vuelos a París Francia

¿Aún no conoces Francia? ¿Hasta cuándo vas a dejar que te sigan contando lo hermosa que es la Ciudad de la Luz? Consigue vuelos low cost a París para hacer realidad tu sueño. A 218 metros de altura, en la Torre Eiffel, puedes contemplar la inmensa ciudad de París, que desde las orillas del río Sena ha crecido en todas direcciones. Fácilmente podrás identificar algunos de los lugares más emblemáticos, como la Avenida de Los Campos Elíseos, en cuyo extremo está el Arco de Triunfo que Napoleón mandó construir. En la lejanía las cúpulas de la Basílica del Sacré Coeur coronan la colina y el barrio de Montmarte, el cual aún conserva un cierto ambiente bohemio en sus cafés, callejuelas y cuestas. También son fáciles de localizar aquellos edificios que se encuentran en las orillas del Sena, como el Museo del Louvre, o en una de sus islas, como la Catedral de Notre Dame en la Ile de la Cité. Todos estos constituyen algunos de los sitios que cualquiera podría recomendarte, pero en esta gran ciudad hay mucho más. ¿Acaso no te gustaría también descubrir una boutique que no conozca ninguna de tus amigas, cenar en un restaurante especial o visitar uno de los muchos museos de la ciudad que pasan desapercibidos?

Desde la Torre Eiffel a la Ile de la Cité, donde se sitúa el Km 0 de toda Francia, la ruta más sencilla es bordear el Sena. Pero lo que te propongo es otro recorrido, recorrer el centro de la ciudad en dirección al la isla fluvial. Lo primero será atravesar el Parque del Campo de Marte, seguirás por la Avenida de Tourville para pasar frente al gran complejo de Les Invalides. En su interior puedes encontrar que el Museo del Ejército contiene el mausoleo donde están los restos funerarios del cuerpo de Napoleón, y también puedes visitar un curioso Museo de Planos y Relieves. Muy cerca de allí podrás hacerte unas fotografías ante la célebre estatua del pensador. ¿Sabes de qué escultor es? En el Museo de Rodín, situado en el antiguo Hotel Biron, puedes ver algunas de las más famosas esculturas de este artista francés, junto con obras de Van Gogh y otros pintores o escultores de renombre.

Dejamos las colecciones, para ir ahora de compras. Evitando ir hacia el río, busca la Rue de Sevres donde se encuentra la tienda Le Bon Marché, fundada en 1838, y desvíate luego a la derecha por la Rue Saint Sulpice. Por el camino encontrarás otras tiendas de ropa, perfumes y pastelerías, pero las boutiques de moda de Yves Saint-Laurent, Christian Lacroix y J. C. de Castelbajac están situadas frente a la misma iglesia de Sant Sulpice, y son un enclave imprescindible para aquellas personas que quieren realizar shopping de glamour en capital de la moda. En las inmediaciones también encontrarás el Centro Comercial o Mercado de Saint-Germain, y la calle de Boulevard Saint-Germain, con tiendas variadas, muchos cines y la chocolatería Roger Patrick, famosa por sus espectaculares diseños y dulces esculturas para ser comidas.

ParísLlegamos al Teatro Odeón, cruzamos, ya cerca de la Ile de la Cité, encontramos en la Rue de l'Ancienne-Comédie el restaurante histórico que tiene fama de ser el más antiguo de la ciudad, el Propcope. Fundado en 1686 fue uno de los impulsores del café en París y por él han pasado personalidades como Benjamín Franklin, Rousseau, Voltaire y Diderot. El espacio construido en madera conserva la estructura y estilo de sus orígenes, y la cocina también es tradicional, incluyendo platos sabrosos como el gallo al vino. Un poco más adelante en la Rue Saint-André des Arts, encontrarás varias galerías de arte, y uno de los bocados más característicos de París. En la gofreria Saint Germain, podrás elegir entre los muchos gofres dulces o salados que ofrecen en su carta, deliciosos y a un precio razonable.

Cruzando el primer puente construido en piedra en París, el Puente Nuevo, nos esperan las gárgolas que desde lo alto de la catedral; y también las colas para comprar las entradas a la cripta o a las torres, eso es lo malo de ir al mismo sitio que todo el mundo.

Mucho más accesible es la Sainte-Chapelle, una joya del gótico francés que con sus coloridas vidrieras y sus bóvedas pintadas en azul es una de las iglesias más bellas de Europa. Su esplendor es la capilla alta, donde las paredes han sido substituidas íntegramente por grandes ventanales de quince metros de alturas, repletos de vidrieras cuyas imágenes representan pasajes bíblicos, y sus bóvedas quedan suspendidas sobre unas finas columnas. La totalidad de la isla merece ser visitada, entre sus edificios se encuentran un hotel construido sobre el hospital más antiguo de la ciudad, el tribunal de justicia, la primera Prefactura y también la Conciergierie, un antiguo palacio real que pasó a ser prisión por los condenados durante la revolución francesa.

Al finalizar un viaje por el Sena te devolverá al punto de partida antes de que el sol se oculte. A 115 metros de altura, en la segunda planta de la Torre Eiffel puedes contemplar la ciudad desde otra perspectiva diferente a la que hay en su cúspide, tus ojos no abarcarán tan lejos, pero obtendrás más detalles de los edificios cercanos. Las fotografías suelen ser mejores en esta planta, si viajas en pareja seguro que alguien se ofrece a inmortalizaros mientras el cielo se va tiñendo de colores calidos. Sientes que éste es un momento mágico, poco a poco el horizonte va tornándose oscuro y se van encendiendo las luces por toda la ciudad, os abrazáis y os tapáis con los abrigos. Pero habrá tiempo después de volver a contemplar la París iluminada, ahora él te invita a entrar en el restaurante Julio Verne, sin que lo supieses ha reservado una mesa para celebrar juntos en la segunda planta de la Torre Eiffel una cena romántica.